limpieza de fachadas

Limpieza de fachadas con agua a presión

Siempre nos preocupamos por mantener nuestra casa o nuestro espacio de trabajo limpios. Pero, ¿qué hay del exterior? Las fachadas son la cara visible de los edificios y su mantenimiento es igual de importante que la limpieza del interior. Realizar una correcta limpieza de fachadas influye, no sólo en la estética del edificio, sino también en su estructura, ya que, ayuda a evitar humedades y filtraciones.

En Metropólita, somos expertos en el mantenimiento y rehabilitación de fachadas, así que, te explicaremos en detalle todo lo que debes saber sobre la limpieza de fachadas ideal para las comunidades de vecinos, edificios de oficinas o casas particulares.

¿Qué es la limpieza de fachadas con agua a presión?

Las fachadas de casas y edificios acumulan con el paso del tiempo una gran cantidad de suciedad y sedimentos que acaba deteriorando su aspecto. La limpieza de fachadas con agua a presión es una solución fácil y certera para solucionar este problema, y además sin poner en riesgo la integridad de la fachada.

Este tipo de limpieza, que puede ser usada tanto para grandes edificios como en otro tipo de construcciones de menor tamaño, es la más común y utilizada. ¿Por qué? Porque nos permite conseguir un mejor resultado y una mayor limpieza en profundidad en muy poco tiempo.

Además, esta popularidad también es debida, principalmente, a que la limpieza con agua a presión puede realizarse en cualquier tipo de fachada sin que exista ningún riesgo de deterioro: desde ladrillo visto hasta piedra, pasando por otros materiales como vidrio o metal.

¿Cómo se realiza este tipo de limpieza de fachada?

A través de una hidrolimpiadora, se expulsa agua fría o caliente a presión contra la fachada, según el tipo de suciedad que se necesite eliminar. Este agua a presión también puede ir mezclada con otro tipo de productos químicos, según la suciedad que queramos eliminar. Con esto se consigue desincrustar sedimentos que puedan haber quedado adheridos a la superficie.

Dependiendo del tipo de producto que se use y del material de la fachada, este tipo de limpieza debería realizarse desde una vez al año, pudiendo aguantar incluso cinco.

¿Qué tipo de suciedad puede eliminarse con la limpieza de fachadas con agua a presión?

  • Lluvia: La lluvia, el barro y el polvo suele ser la principal causa que provoca el deterioro y el mal aspecto de la mayoría de las fachadas. Especialmente después de tormentas fuertes o temporadas de mucha lluvia, pues los sedimentos quedan incrustados.
  • Contaminación : Los gases contaminantes expulsados por los tubos de escape, el humo de algunas fábricas cercanas o el polvo de algunas obras o construcciones, pueden adherirse a la fachada. De esta forma se va creando una capa negruzca que, con el paso del tiempo, va aumentando su densidad, haciéndose más resistente y difícil de eliminar.
  • Grafitis y pegatinas: Probablemente, la peor pesadilla de cualquier comunidad de vecinos o casa. ¿Puede funcionar aquí la limpieza de fachadas con agua a presión? La respuesta es sí. Probablemente, el agua caliente a presión sea una de las formas más útiles para eliminar un grafiti.

En Metropólita creemos en la importancia de un buen mantenimiento de las comunidades de vecinos. Si quieres asesoramiento sobre la limpieza de fachadas con agua a presión, o en cualquier otro tipo de servicio, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.